lunes, 21 de mayo de 2012

El PSOE elige a una vieja gloria Guerrista para Asturias

Nos acaban de endosar una vieja gloria de los ochenta de Felipe González y Guerra, renovación en estado puro.

Así lo informa hoy El Confidencial, en una palabra más de lo mismo.

Enlace al artículo en El Confidencial

Una ‘guerrista’ será la mano derecha 

del nuevo presidente asturiano




A falta de que Izquierda Unida tome la decisión de si ingresa o no en el Gobierno de Asturias que presidirá Javier Fernández, el candidato socialista tiene ya perfilado parte de su equipo y decidida la persona que será su mano derecha y llevará las riendas del gabinete. Se trata de María Luisa Carcedo, actualmente diputada en el Congreso y que ha sido una de las tres personas que han participado en las reuniones que el PSOE de Asturias ha mantenido con UPyD para alcanzar un pacto de legislatura.
Carcedo, de 58 años, ya formó parte de ejecutivos socialistas en Asturias ocupando la Dirección General de Salud Pública y la Consejería de Medio Ambiente, con Juan Luis Rodríguez Vigil y Antonio Trevín, de presidentes, respectivamente y pasa por ser una mujer leal a Fernández y del sector más 'guerrista' de la Federación Socialista Asturiana.
Carcedo deberá dejar en los próximos días el Congreso de los Diputados para lo que ya habría anunciado su marcha a los miembros del grupo parlamentario. Será la encargada de cohesionar al Gabinete de Fernández y dotarle de vinculación con el partido y sus compañeros de la Junta General del Principado. Está previsto que ocupe la Consejería de la Presidencia, desde donde se controla el conjunto del gobierno y se gestiona el día a día del mismo, departamento, además que a lo largo de los distintos gobiernos autonómicos han detentado las personas de confianza del correspondiente presidente del Principado.
Javier Fernández no tiene prácticamente tiempo para enderezar la situación económica de Asturias. Al día siguiente de la firma del pacto de legislatura con UPyD ya ha puesto a trabajar a su equipo para poder tener cuantos antes elaborado un plan de ajuste que le permita vencer las reticencias del ministro de Hacienda,Cristóbal Montoro, sobre la capacidad de Asturias de adaptarse al plan de estabilidad. En este cometido se encuentra Dolores Carcedo que, aunque tiene el mismo apellido de María Luisa, la futura consejera de la Presidencia, no tiene lazos familiares con ésta. Dolores Carcedo ya trabajó en anteriores administraciones socialistas en la elaboración de los presupuestos autonómicos. No se descarta que su trabajo en el plan de ajuste lleve como recompensa final la Consejería de Hacienda, según algunas fuentes.
Javier Fernández tiene guardada bajo siete llaves la lista de sus consejeros y no quiere darla a conocer casi ni a los más íntimos, apelando a que todavía falta por saber si IU se va a incorporar al Gabinete. Pero, según ha podido saber El Confidencia, dos nombres suenan con mucha insistencia para cargos de responsabilidad. Se trata de Guillermo Martínez, ex alcalde de Siero y que fue desposeído de su cargo hace algunos meses como consecuencia de una moción de censura entablada por Foro Asturias y el Partido Popular, que a los militantes de esta formación les ha costado la suspensión de militancia y su paso al Grupo Mixto.
El PSOE quiere relanzar la figura de su descabalgado regidor con el objeto de colocarlo en el mejor puesto de salida para las próximas elecciones municipales en Siero. Otra persona de la que las fuentes consultadas sitúan ya en el Gobierno esElena Díaz-Palacios, una mujer de la comarca minera del Nalón y que también tiene gran predicamento en el 'aparato' del partido.
Quienes parecen que no entrarán a formar parte del nuevo gobierno son los consejeros de la anterior administración socialista, no solo por los posibles choques entre Javier Fernández y los seguidores del ex presidente Vicente Álvarez Areces, cuyas relaciones no han sido siempre ideales, sino porque el futuro jefe del Ejecutivo tiene pactado con UPyD la puesta en marcha de una comisión de investigación del llamado 'caso Renedo', un sumario aún abierto por supuesto cohecho, y en el que están implicados altos cargos de aquel gabinete. La posibilidad de que la investigación judicial o la parlamentaria salpiquen a alguien del equipo de Javier Fernández provoca auténticos sarpullidos en las filas socialistas, razón que ha aconsejado al aspirante socialista prescindir de los 'arecistas', entre los cuales se encuentra personal con preparación y experiencia en la gestión de asuntos de la administración.
La composición del primer gobierno de Javier Fernández depende de la respuesta de IU, cuyos dirigentes tienen muchas dudas sobre la conveniencia de entrar en el Gobierno, teniendo en cuenta que una de las principales misiones que tendrá será la de gestionar los ajustes de la región en época de crisis. Poco antes de las elecciones del 25 de marzo, eran mayoría los partidarios de apoyar desde fuera la acción del gobierno, si el PSOE tenía posibilidades de volver al poder, y esta tesis se consolidó después de las elecciones, al comprobar cómo UPyD, partido situado en las antípodas de la coalición, tiene la llave del Parlamento donde se aprueban las leyes.
Pero en los últimos tiempos han cambiado algunas cosas, sobre todo en lo que se refiere a la percepción de la cúpula de IU de lo que debe ser su papel en esta etapa, evitando que sea el partido de Rosa Díez el que pueda capitalizar la gestión de la crisis desde la izquierda, teniendo en cuenta además que Asturias tiene margen desde el punto de vista impositivo para poner en marcha medidas que impidan los ajustes en Educación o Sanidad. La posibilidad de formar un frente con Andalucía para liderar la rebelión de las comunidades autónomas que no son del PP contra las reformas y evitar que de esta batalla solo saque beneficios el PSOE puede ser otro elemento a favor de la incorporación al Gobierno de Javier Fernández, quien ve con agrado que Izquierda Unida se responsabilice en el día a día de la organización del gobierno.